Mediación y Contratación: previenen y resuelven conflictos, acuerdan resoluciones mutuas y beneficiosas y fomentan relaciones duraderas y colaborativas.
¿Qué relación existe entre la mediación y la contratación?
La mediación y la contratación, a pesar de ser dos procesos distintos, relacionan entre sí sus objetivos de trabajo para convertirse en herramientas complementarias que resuelven conflictos y acuerdan diferencias de forma mutua y beneficiosa, pero ¿cuál relación existe entre la una y la otra?, veamos:
1. La mediación: cláusula en la contratación para resolver controversias
Una cláusula dispone específicamente términos, condiciones, derechos y obligaciones de las partes involucradas en un contrato y es aquí donde se propone que la Mediación ingrese como una premisa en el contexto del contrato porque "la cláusula de mediación podrá adoptar la forma de cláusula incorporada a un contrato (mercantil o del fondo del negocio) o constituir un acuerdo independiente; puede pactarse antes o después de que la controversia haya surgido" (Cortez, 2019, p. 15).
También Cortez (2019) aconseja que, los contratos, en particular los de comercio internacional, deben incluir la cláusula de mediación porque esta es un "instrumento eficaz complementario al de la Administración de Justicia para la resolución de controversias cuando el conflicto jurídico afecta a derechos subjetivos de carácter disponible" (Hualde 2013, citado por Pardo Lozano 2016).
De esta manera la Mediación es tan importante que está integrada en las MTDRCs - Multi-tiered Dispute Resolution Clauses o cláusulas multi-paso para la resolución de disputas; estas cláusulas resolutivas de conflictos son, como lo aduce Iglesias (2018), disposiciones contractuales que establecen un proceso gradual y estructurado para resolver conflictos entre las partes involucradas en un contrato; estas disposiciones están escalonadas en 1. Negociación directa, 2. Mediación, 3. Conciliación y 4. Arbitraje.
2. La mediación: herramienta preventiva en la contratación:
La mediación beneficia a la contratación porque esta intercesión actúa como una herramienta preventiva de conflictos en la fase previa a la celebración de un contrato facilitando el reconocimiento de posibles fricciones en el convenio y la búsqueda de soluciones consensuadas antes de conflictos formales materializados.
Además funciona como un mecanismo para resolver disputas que puedan surgir durante la ejecución del pacto que "requiere la concurrencia de cuatro elementos para su validez: capacidad, consentimiento, objeto lícito y causa lícita" (Bogotá Emprende, 2010, p. 2).
Igualmente la Mediación mejora la comunicación contractual promoviendo un diálogo respetuoso y abierto entre las partes y permitiendo comprender mejor sus intereses y necesidades debido a que esta cláusula genera una consecuencia inmediata: "El nacimiento de una controversia no conlleva necesariamente una ruptura mercantil, sino que puede significar el crecimiento entre las partes y fortalecimiento de la relación entre ellas" (Mata, 2023, p. 1).
Del mismo modo los convenios acordados gracias a la Mediación son más propensos a ser duraderos y satisfactorios para ambas partes, ya que basan sus determinaciones en el consenso y la colaboración mutua, recordando que "uno de los pilares de la mediación es que fomenta al cumplimiento del acuerdo alcanzado por las partes y con ello continuar la relación comercial" (Cortez, 2019, p.17).
Finalmente, evita los costos asociados con litigios judiciales (honorarios de abogados, tasas judiciales o posibles indemnizaciones) e incide en todo tipo de contrataciones, especialmente en la contratación empresarial, "mostrando alternativas para la resolución de controversias que resultan más expeditas, con menos costes, más efectivas y sobre todo procuran mantener las relaciones comerciales entre las partes" (Cortez, 2019, p. 2).
3. La mediación como mecanismo de resolución de disputas contractuales:
En caso de que surja un conflicto durante la ejecución de un contrato, la mediación puede ser una alternativa eficaz a los litigios judiciales para resolver la disputa de manera extrajudicial.
Ventajas de la mediación en la resolución de disputas contractuales:
- Rapidez y eficiencia: La mediación suele ser un proceso más rápido y eficiente que un juicio, lo que permite a las partes obtener una resolución más expedita del conflicto.
- Confidencialidad: Las conversaciones y acuerdos alcanzados en mediación son confidenciales, lo que protege la imagen pública de las partes y la información sensible.
- Preservación de la relación: La mediación puede ayudar a preservar la relación comercial o personal entre las partes, incluso después de la resolución del conflicto.
- Control sobre el proceso: Las partes tienen un mayor control sobre el proceso de mediación y el resultado final, en comparación con un litigio judicial donde la decisión final la toma un juez.
4. La mediación: complemento de la contratación:
La mediación y la contratación pueden ser vistas como procesos complementarios que se refuerzan mutuamente.
- Incorporación de cláusulas de mediación en contratos: Las partes pueden incluir cláusulas de mediación en sus contratos, estableciendo que la mediación será el método de resolución de disputas de primera instancia en caso de que surja un conflicto.
- Mediación para modificar o renegociar contratos: La mediación puede ser útil para modificar o renegociar términos contractuales que ya no se ajustan a las necesidades o circunstancias de las partes.
Fuentes:

El Contrato: Un Acuerdo Fundamental para la Sociedad
El contrato, en su esencia, es un acuerdo de voluntades entre dos o más partes, con el objetivo de crear obligaciones y derechos recíprocos. Este instrumento jurídico, presente en diversas esferas de la vida social, económica y comercial, constituye un pilar fundamental para el desarrollo de las relaciones humanas y el intercambio de bienes y servicios.
En su forma más básica, un contrato establece las condiciones bajo las cuales las partes se comprometen a cumplir con determinadas acciones o entregas. Estas obligaciones pueden ser de diversa índole, desde la prestación de un servicio hasta la transferencia de un bien material. A su vez, los derechos derivados del contrato garantizan a las partes la posibilidad de exigir el cumplimiento de las obligaciones pactadas y obtener las compensaciones correspondientes en caso de incumplimiento.
La importancia del contrato radica en su capacidad para generar certeza jurídica en las relaciones entre las partes. Al plasmar por escrito los términos del acuerdo, se previenen posibles conflictos y se facilita la resolución de disputas que puedan surgir en el futuro. Además, el contrato fomenta la confianza entre las partes, al establecer un marco claro y transparente para la ejecución de sus obligaciones.
La existencia de diferentes tipos de contratos responde a la amplia gama de necesidades y situaciones que se presentan en la sociedad. Entre los más comunes encontramos:
- Contratos de compraventa: Mediante este tipo de contrato se realiza la transferencia de la propiedad de un bien a cambio de un precio determinado.
- Contratos de arrendamiento: Este contrato otorga a una persona el derecho de usar y disfrutar de un bien propiedad de otra durante un período de tiempo específico a cambio de una renta.
- Contratos de prestación de servicios: En este tipo de contrato, una persona se compromete a realizar una determinada actividad o servicio a favor de otra persona, quien a su vez se obliga a pagar una retribución por ello.
- Contratos de trabajo: Este contrato establece las condiciones laborales bajo las cuales una persona presta sus servicios a un empleador a cambio de un salario.
Los contratos, en sus diversas modalidades, son instrumentos esenciales para el buen funcionamiento de la sociedad. Permiten regular las relaciones entre individuos, empresas y entidades públicas, fomentando la colaboración, el intercambio y la generación de valor económico. A su vez, contribuyen a la construcción de un entorno jurídico seguro y predecible, donde las partes involucradas en cualquier transacción o acuerdo pueden actuar con confianza y tranquilidad.
En definitiva, el contrato se erige como un pilar fundamental para el desarrollo de las relaciones humanas y la actividad económica. Su capacidad para generar certeza jurídica, fomentar la confianza y establecer un marco claro para el cumplimiento de obligaciones lo convierte en una herramienta indispensable para el progreso individual y colectivo.











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